Fair Play financiero; ¿el salvador del fútbol moderno?

El fútbol ha vivido una transformación en todos los sentidos en los últimos años que han llevado consigo, casualmente o no, el éxito de los clubes españoles fuera de nuestras fronteras. El fútbol es un deporte que durante años se caracterizó por tener como valor fundamental la pasión. La pasión de los aficionados, pero también la pasión de los jugadores que, gracias a los aficionados, sentían a el club como suyo. Una época en la que el dinero era secundario, algo muy lejos de la actual realidad. Esto tuvo su origen con el Madrid de los “galácticos” de Florentino Pérez; después fue desarrollado por los jeques de Manchester City y PSG; y finalmente, fue una moda que provocó que cualquier equipo gastase cantidades desorbitadas de dinero aun sin tenerlo y generando; como consecuencia una elevada deuda.

El jeque del PSG junto a Ibrahimovic y el director deportivo.

El fútbol español, para bien o para mal, ya no es de los españoles. Javier Tebas, presidente de la LFP, ha conseguido una expansión internacional de La Liga a la altura de la Premier League y las cifras así lo corroboran. Nuestro fútbol está presente en más de 186 países e ingresó en torno a 4.000 millones de euros durante la temporada 2016/2017. Una gran parte de culpa la tiene el Control Económico llevado a cabo a los clubes desde hace cinco temporadas. Ha sido el inicio de una nueva etapa y el destierro de un modelo anticuado que no ofrecía un fútbol sostenible y que estaba lleno de deudas. Tanto a administraciones tributarias, como empresas privadas y a los profesionales de este mundo. Y ojo, que de todo esto no hace tanto tiempo. En 2011, solo en las arcas de Hacienda existía una deuda total de 682 millones de euros y había clubes históricos con una situación muy complicada, al borde de la desaparición.

Tras los éxitos de PSG y City surgieron nuevos empresarios que estaban dispuestos a invertir millones de euros en equipos de fútbol. Esto provocó que millones de euros entraran en el mundo del fútbol y eso tuvo una clara consecuencia: se sustituyó la pasión por el dinero. Aunque no todo salía siempre a pedir de boca. Si el Ayuntamiento de la ciudad  pacta un trato con un jeque, en este caso Al Thani, y no cumple con lo pactado ese inversor deja de inyectar dinero y ocurre lo que ocurre; actualmente el Málaga se encuentra en Segunda División. O el archiconocido caso de Ali Syed, el indio que estafó al Racing cuando estaba en primera y que actualmente lucha por no desaparecer. Otros equipos, sin una gran inversión, también empezaron a malgastar el dinero que no tenían; sobre todo en España. Actualmente, el Reus ha desaparecido por el impago a jugadores, pero no es el único; en su día el Elche sufrió un descenso administrativo. El Murcia o el Recreativo de Huelva estuvieron a punto de desaparecer, aunque finalmente se salvaron por la participación ciudadana. No corrió la misma suerte el UD Salamanca, que desapareció en 2013. En primera división, exceptuando el Elche, que sí bajó, ningún otro equipo ha sufrido las mismas consecuencias; pero no se libraron de estar cerca de ello. Levante, Deportivo de la Coruña o Rayo Vallecano son los casos más conocidos; todos ellos estuvieron durante años en concurso de acreedores y jugaron con el fuego del descenso administrativo durante varios años; finalmente el desenlace para todos ellos fue un final feliz.

El Fair Play financiero

Entre otras medidas, se llevó a cabo un plan de saneamiento para controlar las deudas con Hacienda entre el Consejo Superior de Deportes y la Liga de Fútbol Profesional. Si los clubes cumplían su parte del contrato en el que cada temporada iban a ir disminuyendo su débito. Y así, con dicho plan, el endeudamiento se ha ido reduciendo año tras año hasta llegar a 2017, fecha de los últimos datos oficiales que marcan una deuda del fútbol español de 218 millones de euros. Además, La Liga tiene la previsión de que en Junio de 2020  la deuda se sitúe entre los 50 y 70 millones millones, o lo que es lo mismo, una reducción de más de 600 millones de euros en nueve años.

 

Esta etapa puede denominarse como la burbuja del fútbol, paralela a la burbuja inmobiliaria,  se gastaba y gastaba dinero sin ningún control de las autoridades competentes; en este caso la UEFA. El hecho de que todos los equipos gastasen un dinero que no tenían, sin ninguna medida restrictiva, provocó que la burbuja explotara. La medida tomada por la UEFA para evitar que cientos de equipos desaparecieran por motivos económicos fue la creación del Fair Play financiero, que además ayuda a erradicar las deudas del fútbol de élite.

Para conocer más a fondo sobre el Fair Play financiero nos ponemos en contacto con José Antonio Rodríguez, economista experto en economía deportiva. Rodríguez nos explica que esta medida afecta a todos los clubes que disputan la Champions y la Europa League, es decir, competición europea. Para obtener las licencias europeas y poder disputar dichas competiciones, prosigue,  las entidades deben demostrar que no tienen deudas ni con otros equipos ni con jugadores y, además, deben estar al día con las agencias tributarias de sus respectivos países.

¿Cómo afectó esta medida a los equipos españoles?

Los clubes españoles se alarmaron en el momento en el que salieron a la luz, ya que en 2011 en las arcas de Hacienda existía una deuda total de 682 millones de euros. De esta manera ningún equipo podría haber disputado las competiciones europeas y por ello se llevó a cabo un plan de saneamiento para controlar las deudas con Hacienda entre el Consejo Superior de Deportes y la Liga de Fútbol Profesional. Si los clubes cumplían su parte del contrato en el que cada temporada iban disminuyendo su deuda, tenían el permiso por parte de la UEFA de adquirir las licencias europeas. Y así, con dicho plan, el débito se ha ido reduciendo año tras año hasta llegar a 2017, fecha de los últimos datos oficiales que marcan un endeudamiento del fútbol español de 218 millones de euros.

¿Cómo prevé que será la situación económica en el fútbol español en los próximos años?

La situación económica de los clubes españoles solo irá a mejor por inercia. Se tocó fondo hace unos diez años, y desde entonces los clubes han hecho todo lo posible para reducir la deuda. La Liga prevé que en 2020 la deuda se sitúe entre los 50 y 70 millones millones, es decir, se habrá reducido la deuda en casi su totalidad; hecho que apenas hace unos años era impensable.

Es decir, sigue existiendo deuda

Así es, pero la UEFA esto lo permite. Es decir, la UEFA permite un endeudamiento razonable teniendo en cuenta la propia actividad financiera que es el fútbol. Esto significa que se permite un margen de gasto por encima del presupuesto siempre que no se superen los 30 millones de euros y que dicho dinero sea cubierto de inmediato por el propietario o un sponsor del club. Por ejemplo, el Atlético de Madrid tiene una deuda cercana a los 700 millones y no corre ningún peligro de desaparecer o de descenso administrativo. ¿Por qué? Porque su valor está por encima de su deuda por lo que cualquier equipo grande se puede endeudar sin problema. El conflicto se crea cuando la deuda es superior al valor del club.

Puede que te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *